A rey muerto rey puesto, y no, pese a las fechas, esta entrada no va de los Reyes Magos de Oriente. Felices Reyes, por cierto.
Se acabó 2018 y llega 2019. Como todos los años, el año que empieza llega cargado de retos, novedades… y cambios, muchos cambios.
A título personal, 2018 ha sido uno de esos años que suponen un punto de inflexión. Hay demasiadas cosas como para contarlas aquí, pero a grosso modo me voy a quedar con dos nacimientos, el de mi segunda hija y el de este blog.
Fabricando mi pensión nació con la intención de compartir mi experiencia en el mundo de las inversiones y monetizar mis 14 (ya van para 15) años de experiencia en la inversión en bolsa e inmobiliaria a través de cursos y formaciones.
Pese a que la finalidad de la web sigue siendo la misma, por el camino ha ido mutando en algo diferente. He ido compartiendo «pedacitos» de mi, de mi forma de ver, no solo las inversiones, si no la vida. Y pese a que no encaje con el tono, a priori, aséptico que debería tener el blog, pienso seguir haciéndolo.
Y pienso seguir siendo políticamente incorrecto cuando haya que serlo, porque así soy yo. Y pienso seguir diciendo lo que digo sobre este sector, pese a que a más de uno no le siente del todo bien porque yo ya me he partido la cara y se lo que hay.
Así que, señoras y señores, Fabricando mi pensión se va a tomar por culo.
Y nace JuanVidal.es

Es posible que si no te lo cuento quizás ni te enteres… Solo va a cambiar el logotipo que hay arriba del todo a la izquierda… y poco más, ya que si escribes la URL de juanvidal.es te va a enviar a la nueva web, pero es necesario que estés al corriente 😉
Así que ya sabes, en los próximos días, si eres suscriptor, dejarás de recibir emails de fabricando mi pensión y empezarás a recibirlos de Juan Vidal.
Un abrazo y ¡vamos a por 2019 con energías renovadas!


