¡Hola a todos! Una semana más, vamos a hablar de bolsa, vamos a hablar de lo que no nos gusta hablar, de las perdidas. Vamos a ver lo qué es el drawdown, que tipos de drawdown hay y lo más importante, cómo gestionarlos.
Empecemos por el principio…
Qué es el drawdown
Definición sesuda: el drawdown, también conocido como retroceso de la curva de resultados, nos mide el retroceso actual en la curva de resultados respecto al anterior máximo en dicha curva y es una forma de medir el riesgo de nuestro sistema de trading (ya sea automático o no).
Definición sacada del blog de Ricardo González, esbolsa.com, os dejo el enlace al artículo, al Cesar lo que es del Cesar (o a Ricardo, lo que es de Ricardo).
Definición mía: cuesta abajo y sin frenos.
Definición para que lo entendamos todos: es la racha máxima de perdidas que tienes desde un punto determinado (un máximo anterior). Lógicamente esta racha repercute en tu cuenta de resultados. Debemos medir la mayor caída que habido en nuestra cuenta desde un máximo, ya sea este máximo la actualidad o en algún punto previo.
Pero ahí no queda la cosa.
Cuando hablamos de drawdown, se da por sentado que siempre hablamos en términos económicos. Sin embargo, los drawdowns más habituales son del tipo psicológico o emocional, muchas veces consecuencia del drawdown financiero, pero no necesariamente.
Tipos de drawdown
- Financiero: lo dicho anteriormente. Racha máxima de perdidas desde un máximo hasta que nuestra curva de resultados retoma la pendiente positiva.
- Psicológico/emocional: puede aparecer como consecuencia del drawdown financiero, o no, y es la perdida de confianza en nuestra operativa lo que conlleva un mal desempeño de la operativa.
Es importante recalcar, que el drawdown psicológico, pese a ser más habitual en la operativa intradía o de muy corto plazo, también puede aparecer en la operativa a largo plazo, como por ejemplo cuando vemos ganancias desvanecerse en nuestra cuenta fruto de las correcciones de las tendencias primarias o de largo plazo.
Cómo gestionar un drawdown
Lo primero es detectarlo. Si se trata de drawdown monetario es fácil. Ves como la cuenta cae y cae… Si es del tipo psicológico o emocional es más complicado. Ahora entraremos en detalle sobre esto, pero en ambos casos, hay que actuar de forma inmediata y la solución es la misma para ambos casos.

Párate quieto parao pero ya de ya. Párate aunque sea un momento a analizar la situación.
Después dependiendo del tipo de drawdown que sea, tomaremos diferentes decisiones.
Cómo gestionar un drawdown financiero
Aquí depende mucho del tipo de operativa que hagas.
Lo primero es decidir si el hecho de «estar en drawdown» te incomoda o no. Si eres inversor value o pasivo (que está muy de moda ahora), te va a dar absolutamente igual. Os juro que me iré a la tumba sin entender esto, pero oye, allá cada uno con su dinero.
Si tu operativa es discrecional, por ejemplo, eres trader intradía y no sigues ningún sistema automático, tienes que ver si tu drawdown entra dentro de unos parámetros aceptables o estás «como un caballo desbocado».
A la hora de analizar esto, debemos analizar nuestra operativa en el periodo de drawdown. ¿Hemos cambiado algo? ¿Estamos operando según nuestro sistema o estamos modificando cosas? Si la respuesta a todo esto es NO, Y NUESTRO SISTEMA TIENE ESPERANZA MATEMATICA POSITIVA (no se me han estropeado las mayusculas, soy un zorro y tiene toda la intención del mundo) simplemente estamos pasando un mal momento de operativa por circunstancias de mercado. Aquí es donde entra en juego la gestión monetaria. Si detectamos que estamos operando en un entorno que no es favorable a nuestra operativa, debemos o bien bajar apalancamiento, o el % de riesgo en cada operación, depende del activo que operemos.
Cómo gestionar un drawdown psicológico
Aquí es dónde está la madre del cordero.
Hay infinidad de «síntomas» para detectar el drawdown psicológico… Perdida de confianza en el sistema con el que operamos, miedo «a darle a la tecla», no le damos cuando hay que darle y le damos cuando no hay que darle, querer recuperar a base de pelotazos, promediar operaciones perdedoras, mover o quitar stops, aumentar apalancamiento… O el otro extremo. Entrar en modo Dios y creerse el mercado. Inmediatamente después viene el tortazo.
Sin embargo el 99% de los casos, tienen el mismo origen:
- O bien operamos sobreapalancados.
- O bien tenemos problemas con gestionar y aceptar la perdida.
Y compañero, no estás solo, esto nos pasa a todos.
Todos hemos operado sobreapalancados, todos lo hemos hecho. ¿Porqué? Porque queremos ganar mucho y rápido. Se nos olvida que también podemos perder mucho y rápido. Este sobreapalancamiento nos genera ansiedad y hace que operemos mal. Lo que viene después ya lo sabes, y si no, te lo puedes imaginar.
Estamos programados desde bien pequeños a reaccionar negativamente ante la perdida. Somos seres competitivos. No nos gusta perder ni a las canicas. Elegíamos al «Messi» de la clase en nuestro equipo de futbol para ganar, aunque no tocáramos bola. Nos clasifican con notas en el colegio. Hoy en día el que más vale es el que tiene el coche más caro aparcado en la puerta. Nos peleamos con 7 compañeros de trabajo por un ascenso, y si el puesto lo ocupa uno de fuera le hacemos la vida imposible. Vivimos en permanente competición. Si no nos gusta perder, en el trading no va a ser la excepción. Y si no te acostumbras a perder, estás jodido.
Yo he venido a hablar de mi libro
Me encanta ponerle cara y ojos a los conceptos. Y como este es mi blog voy a hablaros de mí.

Yo mismo he estado en drawdown. Psicológico y monetario. Y el verdaderamente peligroso es el drawdown psicológico.
En mi caso el drawdown psicológico viene más fruto de la euforia que de la perdida.
Si llevas muchos años en el mundo del trading, o te acostumbras a convivir con la perdida o eres carne del mercado. Esto es así. O te programas para aceptar que cada vez que entras a mercado puedes perder o lo tienes crudo. Esto suena muy fácil. A mí me llevó años entenderlo y aceptarlo.
Sin embargo hay veces que te sale todo. Estás en modo Dios. Y la cuenta se hincha, se hincha, se hincha… Me ha ocurrido hasta a veces entrar por error (sí, darle a la tecla sin querer) e inmediatamente hacer un gran recorrido a mi favor. Cuando esto pasa, te crees el mercado. DANGER. Estás a punto de pegarte la hostia padre. Y lo normal es que te la pegues. Un stop que no tenía que saltar, un trade que no tenías que tomar… cualquier pequeña chispa enciende la mecha y la lías. Y devuelves al mercado lo ganado multiplicado por tres.
Si no eres capaz de detectar cuándo la vas a liar y tener la disciplina suficiente para apagar las pantallas e irte a otra cosa, lo siento amigo, el trading no es para ti. ¿Y cómo se consigue detectar estos estados? Mediante el autoconocimiento. No hay más.
El drawdown emocional es el más complicado de detectar. En mi caso es la euforia. En otros casos es la falta de confianza para darle cuando hay que darle. Es como los culos, cada uno tiene el suyo. Encuentra el tuyo y trabájalo. No hay más.
¿Te ha pasado alguna vez? ¿Eres capaz de detectar cuándo estás en drawdown emocional? Cuéntamelo en los comentarios 😉
¡Nos leemos!



