La inversión en bolsa SIEMPRE es a largo plazo. SIEMPRE.

Categoría: Bolsa para tod@s | 4

La inversión en bolsa siempre es a largo plazo. Siempre, y no me refiero a la inversión a largo plazo propiamente dicha. Te hablo de cualquier tipo de inversión, sea larguísimo plazo, medio plazo o incluso el intradía más rabioso y agresivo.

Y es que muchas veces confundimos el marco temporal de nuestra inversión con dos factores completamente independientes:

  • La duración de «nuestra carrera» como inversores y…
  • El plazo para la obtención de resultados positivos.

Vamos a desgranarlo… ¡Ponte cómod@ que empezamos!

Trading intradía – corto plazo

Es muy habitual (por desgracia) que el trading sea una huida hacia adelante de nuestra propia vida. No nos gusta lo que hacemos ni nuestro día a día y vemos en el trading esa vida soñada que tanto nos merecemos. Sin jefes, sin clientes, sin horarios (o eso crees) y por supuesto trabajando una hora al día en chanclas y yendo a hacer la compra en Ferrari. Porque sí. Somos humildes y nunca dejaremos de hacer la compra. Pero con nuestro Ferrari.

Ya sabes como va esto… Te haces una excel (el gran mal de los inversores), operas durante 4 o 5 años y has amasado suficientes millones para no tener que pegar un palo al agua el resto de tu vida y vivir de rentas.

Pues no.

Esta visión es la que normalmente tienen los que no han abierto un gráfico en su vida. No soy especial, yo también la tuve. Incluso puede que si estás dando tus primeros pasos también la tengas y pienses «ya está el cenizo este soltando la chapa». No me ofendo. He estado en tus zapatos. En unos meses vuelve y hablamos.

Querid@, el trading es una actividad a LARGUÍSIMO PLAZO. Pero largo no. Larguísimo. Toda una vida. Si quieres vivir del trading, te vas a tener que pasar toda la vida haciendo trading. Es un oficio, como otro cualquiera. Si se te da bien y tienes la mentalidad adecuada, está muy bien remunerado. De lo contrario, es un oficio más, como hay mil.

Con el trading se puede VIVIR MUY BIEN. Pero muy bien, y dedicándole muy pocas horas al día (no voy a entrar en detalles sobre el camino que hay que recorrer para llegar a ese punto). Hasta ahí de acuerdo. De ahí a la imagen de millonarios en yate forrándose mientras operan desde el móvil hay un trecho.

Vivir muy bien es algo que está al alcance del 99% de la gente que consigue ser rentable con el trading (te diría que menos de un 10% de los que lo intentan). Hacerse MILLONARIO con el trading es otra cosa, algo reservado a un 1% (los porcentajes me los he sacado de debajo de la manga, pero creo que se entiende).

Así que quítate la mentalidad cortoplacista y comienza a pensar a largo plazo. Vas a tener días malos, semanas malas, meses malos, incluso años malos Y NO PASA NADA. Es tu oficio. Un oficio con unas características muy determinadas y muy concretas, pero un oficio. O aprendes a convivir con él, con sus altos y con sus bajos y lo ves como una carrera de fondo a muchísimos años vista o no vas a sobrevivir.

Trader que ha despedido a su jefe en un mal año. Sigue trabajando desde la playa

Y con esto enlazo con la obtención de resultados. Operamos a corto plazo. Necesitamos ganar. Necesitamos ganar YA. Es nuestro sustento. Con nuestro sueldo pagamos las facturas. Con el trading igual. Con lo que gane este mes pago la letra del coche, la hipoteca  y el colegio de las niñas. Hostia al canto.

Por favor, mentalidad de largo plazo. Ni los mejores negocios ganan dinero siempre. Ni todos los días, ni todas las semanas, ni todos los meses ni todos los años. O tienes algo de donde tirar cuando vengan los malos momentos (que vendrán), o lo tienes difícil. El trading es muy complejo. Si le añades la presión de tener que ganar siempre sí o sí, me atrevería a decir que es prácticamente imposible salir victorioso.

Los resultados en el trading tardan en llegar. Si eres muy crack y cuentas con ayuda puede que en un año o dos ya estés generando resultados. Yo tardé más de tres. Pero aunque tengas 3 premios Nobel y 4 doctorados CUM LAUDE no vas a obtener resultados ni en un mes ni en dos. Porque el trading es un «juego» en el que la inteligencia es un factor más (y no el más importante), el trading es muchas más cosas.

Así que querido trader, tienes una vida entera por delante para dedicarte al trading. Ánimo y paciencia. Largo plazo.

Medio plazo

Me encanta la inversión a medio plazo. Se pueden conseguir retornos muy interesantes en periodos relativamente cortos.

Al contrario que el trading, que reúne inversores con unas características muy determinadas y muy concretas, en el medio plazo encontramos perfiles muy diversos de inversores.

Inversores con cierta edad, que ademas de invertir quieren disfrutar de los rendimientos que les produce la inversión. Inversores a los que les «va la marcha», pero no lo suficiente como para adentrarse en el daytrading. Inversores de largo plazo que destinan una parte a esta tipología de inversiones para diversificar. Y frikis como yo que le dan a todo 🙂

Aquí las expectativas son algo más bajas que en el trading (y si no lo son, bájalas). La mayoría de los inversores de medio plazo busca sacar una buena rentabilidad a sus ahorros en el corto plazo (fíjate, primera contradicción, inversores de medio plazo buscando rentabilidades en el corto plazo). Por ejemplo, rentabilidades (y retiradas de beneficios) anuales o incluso interanuales. Queda un pequeño porcentaje con deseos de vivir de la inversión a medio plazo, por suerte es muy pequeño y ya te digo que yo que o tienes mucha pasta o lo tienes complicado.

Por hacer un inciso, si obtienes un 15% compuesto de rentabilidad anual ERES UN CRACK. Para vivir de esto «medio bien», necesitas aproximadamente unos 400.000€ (si obtienes esa rentabilidad de mega crack), cerca de 4.000 al mes. Si necesitas menos puedes ir bajando la cifra. Pero yo no bajaría mucho, es más, lo subiría, porque – spoiler – aquí tampoco se gana todos los años.

Y es aquí donde viene el problema y las decepciones. Insisto que de todo hay en la viña del señor, pero generalmente en el medio plazo lo que buscamos es ir invirtiendo y retirando beneficios… ¿y si no hay beneficios que retirar? ¿Y si tenemos un mal año? (que lo tendremos, y más de uno). La inversión a medio plazo va íntimamente ligada al rendimiento de la renta variable. La bolsa suele ir bien hasta que dejar de ir bien. Tiene un sesgo alcista clarísimamente, hasta que llega un año que se la pega. Y ese año palmamos todos (o casi todos). Hay formas de minimizar esas perdidas lógicamente, incluso puede que salir con un pequeño beneficio, pero no nuestro 15% habitual. Y aquí vienen los dramas, las desmoralizaciones y los abandonos. «Este año la bolsa no me paga las vacaciones». «Tengo que posponer la compra del coche nuevo porque no tengo para la entrada», etc.

Cariño, este año las vacaciones en la casa del pueblo, que el SP no acompaña

Es posible que la inversión a medio plazo te produzca beneficios en el corto plazo, es más, te diría que es hasta probable. Pero hay años malos. Y muchos creéis que lo peor es empezar con un mal año, y no, no es la respuesta correcta. Lo peor es ACABAR con un mal año, y es lo que suele pasar. Nos pegamos la leche y llegamos a la conclusión de que esto no es para nosotros.

La solución a esto es plantear la inversión a medio plazo con un objetivo de largo plazo, es decir, dejar de mirar ciclos anuales y comenzar a mirar trienios o incluso lustros. Porque cinco años no es nada, y sacar conclusiones sobre el rendimiento de tus inversiones de medio plazo en un plazo inferior a este tiene un gran componente de «azar». No porque tengas suerte y ganes dinero. Porque cojas 4 años buenísimos y uno regular y te salgan unos números de escándalo. Y cuando venga el año MALO, no seas capaz de asimilarlo. Pues sí, pero no 🙂 (soy un libro abierto).

Pero oye, no todo son malas noticias. Al contrario que en el corto plazo, la curva de aprendizaje puede ser rápida. En el medio plazo puedes complicarte la vida todo lo que quieras, o hacer las cosas muy sencillas. Aunque nuestro ego seguramente ame lo complejo y lo complicado, en este sentido yo soy muy práctico, y opto por lo sencillo, que además suele ser lo más rentable.

Así que en el medio plazo los buenos resultados pueden llegar relativamente rápido SIEMPRE que el mercado acompañe. Sin un mercado propicio para la RV y nuestras metodologías de inversión, deberemos «ampliar» el campo de visión.

Largo plazo

Aquí la cosa cambia. El inversor de largo plazo tiene claro que va a obtener rendimientos a largo plazo. Digamos que los plazos están bien alineados. Todo correcto.

El problema viene con las expectativas. Todos hemos utilizado (y utilizamos) la clásica hoja de cálculo del interés compuesto. Invierto hoy 10.000€ y al cabo de 60 años se convierten chorrocientoscuarentaysiete millones de euros. Y sí, son matemáticas, no les falta razón. El problema viene cuando queremos jubilarnos a los 40 invirtiendo 100 euros al mes durante quince años. Y con mínimo 3.000€ limpios todos los meses. Claro que si guapi.

Milagros a Lourdes. Y me parece que ni allí, el agua bendita creo que no soluciona el problema.

Voy a citar a un grande.

Si comes cebolla, cagarás cebolla.

La frase es de Emilio Duró. Es que es evidente. Si comes cebolla, cagarás cebolla. Si inviertes poco, ¿cuánto esperas obtener? ¿Trillones? Pues no. Si comes poco, cagarás poco. Si inviertes poco, conseguirás poco.

El interés compuesto es mágico. Pero la magia tiene un límite, y queremos traspasar la barrera de la magia y convertirla en milagros. Y no puede ser. Apoyarse en el interés compuesto está bien. No es que esté bien, es que en el largo plazo es necesario, de lo contrario los retornos esperados de este tipo de inversión rozarían lo anecdótico. Sin embargo, pese a tener el interés compuesto en nuestro equipo, hay que tener los pies en el suelo.

Retírate millonario invirtiendo solo 50€ al mes, dijo Moises antes de separar las aguas

No tiene ninguna lógica esperar millones invirtiendo decenas, por mucho interés compuesto y años que tengamos por delante.

¿Es posible lograr la «famosa» libertad financiera invirtiendo a largo plazo?. Sí. Pero invirtiendo «bien» (calidad y CANTIDAD) y durante muchos años (libertad financiera a los 60). No esperes fabricar una pensión de 3.000€ al mes invirtiendo poquito. Nunca llegará. Es más, te cansarás antes y dejaras el trabajo a mitad de camino. Una lastima, ya que convertirás lo que podría haber sido un complemento muy interesante en nada.

Y bueno, tras este paréntesis de expectativas, realidades y milagros, la inversión a largo plazo espera retornos a largo plazo y la curva de aprendizaje es rápida. Invertir a largo plazo, si sabes cómo hacerlo y aplicas un poco de sentido común, es mucho más sencillo de lo que nos quieren hacer ver.

Me atrevería a decir que es la única modalidad de inversión apta para «todos los públicos» ya que psicológicamente hablando si la afrontas con el mindset adecuado es la más llevadera. Unos preferirán hacerlo de manera autodidacta (a cambio de horas y horas y una pizca de suerte a la hora de dar con el enfoque correcto) y otros acortarán plazos pidiendo ayuda a gente que ha recorrido el camino previamente. Ambos enfoques son válidos. Si tienes bagaje como inversor, quizás puedas hacerlo solo. Si no lo tienes, no renuncies a invertir y pide ayuda.

Conclusiones

Ajusta expectativas y sobre todo plazos. La inversión es, ha sido y será a largo plazo.

No confundas tu marco temporal de inversión con la duración de tu carrera como inversor. Si te gusta lo que haces no te costará trabajo. Integrarás la inversión dentro de tu vida, verás todo con otros ojos y puede provocar una transformación interna muy positiva a todos los niveles.

Si esperas grandes retornos a corto plazo y dedicarte a vivir la vida, quizás estés en el lugar equivocado. Quizás no, seguro.

¿Cómo afrontas tú las inversiones? ¿Lo ves como yo?

Te leo en comentarios.

Siguiendo Juan Vidal:

Fabricante y coleccionista de activos. Tu sherpa a tus objetivos en juanvidal.es Pensionista a tiempo completo y trader y formador a tiempo parcial.

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4 Comentarios

  1. Eduardo Reig
    | Responder

    Totalmente de acuerdo, y no estoy peloteando. Ya he expuesto alguna vez mi experiencia profesional que ha sido lo mas parecido a una inversión a largo plazo, gestioné mi negocio desde los 17 a los 56 años, aprendí que debía de verlo como una carrera de fondo, y aprendí a apoyar el proyecto en tres pilares; Objetivo, humildad, y disciplina, y si no haces «tonterías» doy fe de que se llega al objetivo.
    Pasé por la etapa del «cortoplacismo», ya que cuando tienes 25-30 años y te va bien…. A ti no te tose nadie!!!, despues viene Paco con la rebaja (coloquialmente Hostia), y entonces empiezas a escuchar al que sabe mas que tu.

  2. Bruno
    | Responder

    Buenos días Juan,

    un artículo muy interesante pero, sobre todo, una gran ayuda para evitar desviarse y «recentrarse» hacia escenarios, expectativas y objetivos realistas.

    Un placer leerte Juan. Muchas gracias por tus tips!!

  3. JAVIER
    | Responder

    Buenas Juan!!
    Interesante ver todo a largo plazo, sin duda una buena sugerencia.
    Gracias x tus post

    • Juan Vidal
      | Responder

      Un cambio de enfoque, creo que más realista y adaptado a la realidad de cada uno, al mundo de la inversión.

      Gracias a ti por estar al otro lado!

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