El drawdown en el trading

Categoría: Bolsa para tod@s | 8

¡Hola a todos! Una semana más, vamos a hablar de bolsa, vamos a hablar de lo que no nos gusta hablar, de las perdidas. Vamos a ver lo qué es el drawdown, que tipos de drawdown hay y lo más importante, cómo gestionarlos.

Empecemos por el principio…

Qué es el drawdown

Definición sesuda: el drawdown, también conocido como retroceso de la curva de resultados, nos mide el retroceso actual en la curva de resultados respecto al anterior máximo en dicha curva y es una forma de medir el riesgo de nuestro sistema de trading (ya sea automático o no).

Definición sacada del blog de Ricardo González, esbolsa.com, os dejo el enlace al artículo, al Cesar lo que es del Cesar (o a Ricardo, lo que es de Ricardo).

Definición mía: cuesta abajo y sin frenos.

Definición para que lo entendamos todos: es la racha máxima de perdidas que tienes desde un punto determinado (un máximo anterior). Lógicamente esta racha repercute en tu cuenta de resultados. Debemos medir la mayor caída que habido en nuestra cuenta desde un máximo, ya sea este máximo la actualidad o en algún punto previo.

Pero ahí no queda la cosa.

Cuando hablamos de drawdown, se da por sentado que siempre hablamos en términos económicos. Sin embargo, los drawdowns más habituales son del tipo psicológico o emocional, muchas veces consecuencia del drawdown financiero, pero no necesariamente.

Tipos de drawdown

  • Financiero: lo dicho anteriormente. Racha máxima de perdidas desde un máximo hasta que nuestra curva de resultados retoma la pendiente positiva.
  • Psicológico/emocional: puede aparecer como consecuencia del drawdown financiero, o no, y es la perdida de confianza en nuestra operativa lo que conlleva un mal desempeño de la operativa.

Es importante recalcar, que el drawdown psicológico, pese a ser más habitual en la operativa intradía o de muy corto plazo, también puede aparecer en la operativa a largo plazo, como por ejemplo cuando vemos ganancias desvanecerse en nuestra cuenta fruto de las correcciones de las tendencias primarias o de largo plazo.

Cómo gestionar un drawdown

Lo primero es detectarlo. Si se trata de drawdown monetario es fácil. Ves como la cuenta cae y cae… Si es del tipo psicológico o emocional es más complicado. Ahora entraremos en detalle sobre esto, pero en ambos casos, hay que actuar de forma inmediata y la solución es la misma para ambos casos.

Párate quieto parao pero ya de ya. Párate aunque sea un momento a analizar la situación.

Después dependiendo del tipo de drawdown que sea, tomaremos diferentes decisiones.

Cómo gestionar un drawdown financiero

Aquí depende mucho del tipo de operativa que hagas.

Lo primero es decidir si el hecho de «estar en drawdown» te incomoda o no. Si eres inversor value o pasivo (que está muy de moda ahora), te va a dar absolutamente igual. Os juro que me iré a la tumba sin entender esto, pero oye, allá cada uno con su dinero.

Si tu operativa es discrecional, por ejemplo, eres trader intradía y no sigues ningún sistema automático, tienes que ver si tu drawdown entra dentro de unos parámetros aceptables o estás «como un caballo desbocado».

A la hora de analizar esto, debemos analizar nuestra operativa en el periodo de drawdown. ¿Hemos cambiado algo? ¿Estamos operando según nuestro sistema o estamos modificando cosas? Si la respuesta a todo esto es NO, Y NUESTRO SISTEMA TIENE ESPERANZA MATEMATICA POSITIVA (no se me han estropeado las mayusculas, soy un zorro y tiene toda la intención del mundo) simplemente estamos pasando un mal momento de operativa por circunstancias de mercado. Aquí es donde entra en juego la gestión monetaria. Si detectamos que estamos operando en un entorno que no es favorable a nuestra operativa, debemos o bien bajar apalancamiento, o el % de riesgo en cada operación, depende del activo que operemos.

Cómo gestionar un drawdown psicológico

Aquí es dónde está la madre del cordero.

Hay infinidad de «síntomas» para detectar el drawdown psicológico… Perdida de confianza en el sistema con el que operamos, miedo «a darle a la tecla», no le damos cuando hay que darle y le damos cuando no hay que darle, querer recuperar a base de pelotazos, promediar operaciones perdedoras, mover o quitar stops, aumentar apalancamiento… O el otro extremo. Entrar en modo Dios y creerse el mercado. Inmediatamente después viene el tortazo.

Sin embargo el 99% de los casos, tienen el mismo origen:

  • O bien operamos sobreapalancados.
  • O bien tenemos problemas con gestionar y aceptar la perdida.

Y compañero, no estás solo, esto nos pasa a todos.

Todos hemos operado sobreapalancados, todos lo hemos hecho. ¿Porqué? Porque queremos ganar mucho y rápido. Se nos olvida que también podemos perder mucho y rápido. Este sobreapalancamiento nos genera ansiedad y hace que operemos mal. Lo que viene después ya lo sabes, y si no, te lo puedes imaginar.

Estamos programados desde bien pequeños a reaccionar negativamente ante la perdida. Somos seres competitivos. No nos gusta perder ni a las canicas. Elegíamos al «Messi» de la clase en nuestro equipo de futbol para ganar, aunque no tocáramos bola. Nos clasifican con notas en el colegio. Hoy en día el que más vale es el que tiene el coche más caro aparcado en la puerta. Nos peleamos con 7 compañeros de trabajo por un ascenso, y si el puesto lo ocupa uno de fuera le hacemos la vida imposible. Vivimos en permanente competición. Si no nos gusta perder, en el trading no va a ser la excepción. Y si no te acostumbras a perder, estás jodido.

Yo he venido a hablar de mi libro

Me encanta ponerle cara y ojos a los conceptos. Y como este es mi blog voy a hablaros de mí.

Este soy yo hablando de mi libro. Si tienes menos de 40 años estarás pensando que soy gilipollas. Seguramente no te falte razón. Seguramente.

Yo mismo he estado en drawdown. Psicológico y monetario. Y el verdaderamente peligroso es el drawdown psicológico.

En mi caso el drawdown psicológico viene más fruto de la euforia que de la perdida.

Si llevas muchos años en el mundo del trading, o te acostumbras a convivir con la perdida o eres carne del mercado. Esto es así. O te programas para aceptar que cada vez que entras a mercado puedes perder o lo tienes crudo. Esto suena muy fácil. A mí me llevó años entenderlo y aceptarlo.

Sin embargo hay veces que te sale todo. Estás en modo Dios. Y la cuenta se hincha, se hincha, se hincha… Me ha ocurrido hasta a veces entrar por error (sí, darle a la tecla sin querer) e inmediatamente hacer un gran recorrido a mi favor. Cuando esto pasa, te crees el mercado. DANGER. Estás a punto de pegarte la hostia padre. Y lo normal es que te la pegues. Un stop que no tenía que saltar, un trade que no tenías que tomar… cualquier pequeña chispa enciende la mecha y la lías. Y devuelves al mercado lo ganado multiplicado por tres.

Si no eres capaz de detectar cuándo la vas a liar y tener la disciplina suficiente para apagar las pantallas e irte a otra cosa, lo siento amigo, el trading no es para ti. ¿Y cómo se consigue detectar estos estados? Mediante el autoconocimiento. No hay más.

El drawdown emocional es el más complicado de detectar. En mi caso es la euforia. En otros casos es la falta de confianza para darle cuando hay que darle. Es como los culos, cada uno tiene el suyo. Encuentra el tuyo y trabájalo. No hay más.

 

¿Te ha pasado alguna vez?  ¿Eres capaz de detectar cuándo estás en drawdown emocional? Cuéntamelo en los comentarios 😉

¡Nos leemos!

Siguiendo Juan Vidal:

Fabricante y coleccionista de activos. Tu sherpa a tus objetivos en juanvidal.es Pensionista a tiempo completo y trader y formador a tiempo parcial.

8 Comentarios

  1. JAVIER
    | Responder

    Muy buen post Juan!!

    Cómo nos reconocemos en todos los casos que has descrito los que aún sobrevivimos al mercado. Sabemos que hay que pasar por todos ellos para darte cuenta de que va la historia y aprender de los errores cometidos y de lo mucho que nos jode perder y si lo que perdemos es dinero ya ni te digo.

    A mi me pasó algo parecido. Parecía que mi dedo era mágico y todo me salia bien. Subí agresividad del método, me saltaron dos stops y ahí comenzó todo. En vez de darle cuando había que darle iba en busca de lo difícil. Conclusión: Drawdown financiero y emocional. Tocó pararse, analizar y aprender. No queda otra. O analizas y aprendes o te vas fuera.

    Un saludo,

    • Juan Vidal
      | Responder

      Hola Javier.

      Tal cual. Lo realidad es que nunca estás a salvo, no llega un día en el que te dan «un carnet» que te mantiene al margen de estos «percances», pero es lo que tiene la inversión, incertidumbre y saber convivir con ella.

      ¡Un saludo!

  2. ¡Que bueno JUan!! Me encanta la foto, y el yo he venido hablar de mi libro, jajajaja

    • Juan Vidal
      | Responder

      ¡Hola Isa!
      Me alegro de que te guste, aquí cada loco con su tema 😉

      ¡Un saludo!

  3. javier
    | Responder

    Muy bueno como siempre!!
    Para detectar un psicológico hay que tragarse el ego, mirarse el ombligo y aceptar que uno es el responsable de los malos resultados…. la mayor parte de las veces por no decir todas, no es sistema, ni el bróker, ni pepito el que la lía somos nosotros.

    Un saludo!!

    • Juan Vidal
      | Responder

      Hola Javi.
      Totalmente. Lo más importante es anticiparse. De la misma manera que no se puede «adivinar» como se va a comportar el mercado, tú, si te conoces lo suficiente, sí puedes adivinar como te vas a comportar. En ese momento es cuando hay que tomar decisiones y apagar la pantalla.

      ¡Un saludo!

  4. Julián
    | Responder

    Mágnifico post Juan!

    Que dificil es aguantar esos drawdown psicológicos debidos a una mala racha de resultados pero haciendo las cosas bien, es decir, siguiento el sistema… Creo que es necesario pasar por ello (varias veces quizás) y aprender de tu propia experiencia para acabar soportando esas rachas y no perder la confianza. Circunstancias como operar en simulado haciendo números extraordinarios, decidir lanzarte a real y que justo coincida con un cambio en el comportamiento del mercado, son complicadas…
    En mi caso, me es muy dificil continuar entrando después de 2 o 3 stops seguidos (siempre siguiendo el sistema), y es ahí cuando empiezo a cargarme la estadística ya que comienzo a elegir en cual entrar y en cual no hacerlo (puede que basándome un poco en el estado emocional/anímico en el que me encuentre en ese momento), en lugar de entrar en todas las que cumplan con el sistema.

    Por otro lado, creo que es fundamental tanto el conocimiento del mercado en el que operas (saber leer su comportamiento actual) como tu propio autoconocimiento para poder «bailar con él sin que te pise los pies», sabiendo cuando debes ser más agresivo y cuando debes directamente apagar pantallas e irte hacer otra cosa.

    Un saludo!

    • Juan Vidal
      | Responder

      Hola Julián.

      Te entiendo perfectamente, es algo que nos ha ocurrido a todos. Viene una pequeña mala racha y luego nos tiembla el pulso a la hora de darle a la tecla…
      Sin embargo no estoy de acuerdo con un par de cosas que comentas… (es tan solo mi opinión).
      Hablas de hacer un simulado con números excelentes, pasar a real y «cambiar el mercado». El mercado no cambia. El mercado es el mismo. Tu sistema tendrá rachas mejores y rachas peores en función de cómo se comporte el mercado, pero el mercado no es bueno hoy y malo mañana. Ante esto se me ocurre que quizás el periodo de simulado haya sido demasiado corto, que no te haya dado tiempo a enfrentarte a una mala racha. O sí lo hayas hecho, pero al tratarse de simulado no te haya afectado emocionalmente porque no te han tocado la cartera. La otra posibilidad (y la más habitual) es que hagas el simulado de manera correcta, y al pasar a operar con dinero real, salgan todas las emociones que llevamos dentro que no hacen mas que entorpecer la correcta lectura del mercado y la gestión de la operativa y te conviertas en un trader que no tiene nada que ver con el que operaba en simulado. Y esto se traduce en generosas donaciones de dinero al mercado para aprender. Es como el peaje de la autopista.
      Con tu último párrafo no estoy de acuerdo, no por concepto, que está muy bien, si no por mi manera de operar. Yo soy reactivo. Cuando pasa A hago B. Punto. No pienso. Puedo ser más o menos exigente, pero no trato de adivinar como se va a comportar después de mi entrada. Si tengo que ponerme a predecir como se va a comportar el mercado y en base a eso tomar decisiones de operativa… mal voy. Lo de adivinar se lo dejo a otros que seguro que se les da mejor que a mí (eso por otra parte es muy fácil).

      ¡Un saludo y gracias por comentar!

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