Las pensiones tras la pandemia

Categoría: Educación financiera | 13

Siempre me ha gustado la magia, desde bien pequeñito. Recuerdo cómo los viernes por la noche veía el «Un, dos, tres» enterito sólo para ver si actuaba esa noche Tamariz. Años después descubrí que en el «TelePrograma» venía esa información. Lástima de horas perdidas.

La cuestión es que, como en todo, cuanto más profundizas, más aprendes. A mí me gusta la magia con cartas. En un primer momento aprendes unos juegos básicos, matemáticos. No hay «trampa», sigues un proceso lógico, y una y otra vez obtienes el resultado esperado para sorpresa de tu público.

Tras esto te centras en la habilidad. Aprendes a barajar sin que una sola carta se mueva del sitio, a controlar cartas, a forzar que un espectador elija la carta que tú quieres, y un sinfín de manejos básicos y no tan básicos de la baraja.

Y por último viene la parte que más me fascina. La psicología. Cuando escuchamos hablar a un mago, muchas veces creemos que el discurso es casual. Hay magos en los que efectivamente lo es. Y otros en los que cada palabra está medida, para hacerte creer algo que no está ocurriendo. Y lo que más me gusta. Cómo consiguen que lleves tu atención adonde ellos quieren. Tú centras tu atención donde el mago quiere, y en la puerta de atrás es donde está ocurriendo la magia, frente a tus narices y sin que te des cuenta.

Por desgracia ya no veo la magia con ojos de niño. Cuando me hacen un juego, presto atención a todo excepto a lo evidente. Es curioso ver cómo un mago puede estar haciendo un juego con la mano derecha y yo no despego el ojo de su mano izquierda.

Juan, estupendo. Ya sabemos que a tus padres les fastidiabas la velada de los viernes noche con el Un, dos, tres. ¿Y?

Es para ponerte en contexto queridx lector/a. Por deformación profesional (amateur en realidad, muy amateur) tiendo a prestar atención a lugares donde la mayoría de la gente no tiene el foco en ese momento.

En tiempos de pandemia, estamos pendientes de lo obvio. Tenemos un drama montado de tres pares de narices, y no es para menos. Gente muriendo sola por falta de medios, sanitarios jugándose el tipo día sí, día también, todos encerrados en casa…

Nuestro día a día gira en torno a que encuentren una vacuna, preocuparnos por nuestra salud, la de nuestros familiares, asustados por que la empresa en la que trabajamos eche el cierre porque no pueda soportar este parón, porque a nuestro negocio le lleguen las ayudas de turno que no llegan o por qué dirá nuestro amado líder en una sesión de nuestro programa favorito «Aló Presidente«.

Y con todo este panorama yo estoy mirando hacia otro lado. A las pensiones. Sí, amigues (soy súper moderno), estoy con un ojo puesto en las pensiones.

Te aviso que con este post no pretendo ni hacer un análisis sesudo del futuro de las pensiones ni un batiburrillo de números ininteligible. Pretendo analizar la situación desde una perspectiva de sentido común. Y te hago spoiler de la conclusión a la que llego. Si hace tres meses estábamos jodidos fastidiados, ahora estamos jodidos fastidiados y medio.

 

Las pensiones antes de la pandemia

No me voy a extender mucho aquí. Se ha hablado mucho ya sobre esto. Las pensiones antes de la pandemia estaban mal. Muy mal.

Edad de jubilación «ampliada» a 67. Vamos camino de los 70.

Se está barajando tener en cuenta el 100% de la vida laboral para el cálculo de la pensión (recuerda, ese empleo mal pagado que tenías con 20 años mientras estudiabas, contará).

La seguridad social en quiebra técnica (no lo digo yo, lo dice el tribunal de cuentas), un agujero de casi 70.000 millones en la «hucha» de las pensiones (lo voy a repetir por si no has prestado mucha atención, setenta mil millones de euros). Insisto. 70.000.000.000€.

Y en 2018, España a la cabeza de Europa en cuanto a tasa de reemplazo/sustitución. Con dos cojones.

Y por si esto fuera poco, con las pensiones desindexadas del IPC, para que suban más aún… sin poder pagarlas (comentario impopular, qué se le va a hacer).

La pirámide poblacional es la que es. El cuento de cotizar hoy para tener el día de mañana ya no se lo cree nadie. Los que cotizamos hoy, pagamos a los pensionistas de hoy. Lo puedes llamar sistema Ponzi, estafa piramidal, como prefieras… Y cuando nos toque cobrar a nosotros va a faltar gente. En su día, el sistema tenía sentido. Hoy, ya no lo tiene. Y nada cambia, no sea que no me vuelvan a votar.

Ante esto podemos hacer dos cosas.

  1. Técnica del avestruz. La más común. Metemos la cabeza bajo tierra (el culo se queda fuera, ojo). Que pase lo que tenga que pasar, yo estoy «a salvo» con la cabeza metida bajo tierra.
  2. Ser consciente de la situación y tomar medidas al respecto desde la responsabilidad personal.

Pues espera, que vienen curvas.

Las pensiones después de la pandemia

Para ver lo que el futuro depara a nuestras pensiones, vamos a tratar de ver un poco más allá en el tiempo. En base a la situación actual vamos a intentar «adivinar» cuál va a ser el escenario que tendremos cuando pase el estado de shock en el que estamos sumidos.

Algo ha cambiado dentro de nosotros y va a quedarse durante mucho tiempo.

Yo me siento frágil. Hasta hace poco sentía que tenía todo bajo control. A nivel financiero, muchos años de trabajo y estudio han dado sus frutos. Llevo una vida que me encanta. Hago lo que quiero. Tengo una familia que no me la merezco. Me siento querido y tengo la suerte de poder dar amor.

Y viene un bicho y todo se va a tomar por culo. Se nos puede llevar por delante a cualquiera. Por suerte contamos con la ciencia de nuestro lado. Los que saben se ponen a trabajar y estoy seguro de que en un plazo «razonable» de tiempo tendremos una vacuna lista. Pero quizás la próxima ocasión no dispongamos de un plazo «razonable» de tiempo.

La seguridad, el control que nos ha llevado toda una vida sentir, desaparece de un plumazo. Y eso genera MIEDO.

Y el miedo lo cambia todo. Desde cómo nos relacionamos a cómo nos movemos.

El turismo, en cuarentena

No hace falta ser ninguna lumbrera para deducir que uno de los sectores que peor parados van a salir por esto es el sector del turismo.

El turismo representa casi el 15% de nuestro PIB. OJO, el 15%. El sector sin duda con más peso dentro de nuestra economía, seguido muy de cerca por la construcción. Y no sólo eso. Casi 2,8 millones de empleos de manera directa (INE). De los indirectos mejor ni hablamos. Nos guste o no, España es un país de sol y playa.

Y con el miedo instalado en el corazón de nuestra sociedad, el turismo va a tardar mucho, pero mucho en recuperarse. ¿Va a reducirse a cero el turismo a partir de ahora? Lo dudo, pero estoy seguro de que nos vamos a mover con mucha menos «alegría». Sobre todo a nivel internacional, cuando estamos en casa nos sentimos más seguros. Lamentablemente esta sensación de falsa seguridad es eso, falsa, ya que el mundo está globalizado a todos los niveles, para lo bueno y para lo malo.

Así que uno de los pilares de nuestra economía, en cuarentena, nunca mejor dicho. Ya tenemos nuestra primera piedra en el camino.

El bloqueo empresarial

Vamos con la segunda piedra. El bloqueo.

El país está bloqueado. Hemos pasado de 100 a 0. El consumo está reducido al mínimo. Consumimos lo básico para subsistir, y así nos queda todavía una temporadita.

El dinero está parado. No fluye de los bolsillos de los consumidores a los productores. Y los productores seguimos teniendo obligaciones que cubrir (pagar). Se ha parado la economía. Hay una crisis de demanda (no consumimos) y de oferta (obligación de parar a muchísimas industrias, comercios, etc.).

Este bloqueo va a llevar a muchos pequeños empresarios y autónomos a la ruina. Se obliga a parar a las empresas para evitar la propagación del virus. Me parece lógico y necesario. Sin embargo, a fecha de hoy, aún no hay una solución real para este parón. Se prohíben los despidos. Claro que sí guapi. Cada uno en su casa. Y la empresa pagando sueldos y seguros sociales de empleados. «Ya lo recuperarán». No, no todos los modelos de negocio son «recuperables», esta medida me parece un auténtico despropósito.

Y los ERTES se van a mirar con lupa.

Tal y como lo veo, se está gestionando para dar una falsa sensación de seguridad al trabajador. «Tranquil@, no te van a despedir del trabajo». Efectivamente. No te van a despedir. Tu empresa se va a ir a tomar viento.

Conozco de primera mano el tejido de la pequeña y mediana empresa en España (formo parte de él). Y estoy seguro de que muchos de los negocios o autónomos que se han visto obligados a echar la persiana, no la van a volver a levantar. Y digo más. La economía de muchos de estos pequeños empresarios quedará lastrada de por vida.

Traducción: más paro y deudas, ya veremos si cobrables o no.

Y sí. Ya lo sé. 200.000 millones de €uros en ayudas. Veremos cómo se materializan… si en ayudas de verdad o en avales para que presten dinero los bancos y hacer la pelota más grande.

Una cosa es segura. Esos 200.000 millones de €uros no los tenían guardados en un cajón para sacarlos en caso de necesidad extrema. Ni se los han encontrado debajo de una piedra. No. Esos 200.000 millones los vamos a pagar tú, yo y tu vecino del cuarto.

Vienen tiempos – fiscalmente hablando – muy duros. Yo estoy mentalizado de que viene un expolio a corto plazo…

La deuda soberana

Y vamos con la tercera piedra en nuestro camino. La deuda soberana. A efectos de lo que nos interesa, la española.

En España debemos hasta de callarnos. Antes de que todo esto estallara, la deuda era de más del 95% del PIB. Un dislate.

No tenemos ni para comprar una sombrilla en el mes de Agosto. Lo preocupante es que no somos los únicos, somos muchos países los que estamos en esa situación. Cualquier imprevisto nos coloca al borde de la quiebra. Y menudo imprevisto nos acaba de surgir…

No me voy a enrollar con este asunto. Da para un libro entero. Concretamente «La gran trampa«, de Daniel Lacalle. Si queréis pasar un mal rato y leer un libro de terror de no ficción, echadle un ojo.

 

La recuperación

Llevo semanas escuchando hablar de «recuperación en V«… ya sabéis, expertos periodistas (o no) tertulianos de programas sin ningún tipo de intencionalidad en sus mensajes (nótese la fina ironía).

¿En serio? ¿Estamos locos?

Hay dos cosas muy claras. La primera es que hemos pasado de 100 a 0. Hemos pasado de llevar una vida completamente normal a estar recluidos en casa. Y tan real como esto, es que no vamos a pasar de 0 a 100. Volvemos a la normalidad, y aquí no ha pasado nada.

PUES OIGA, QUERIDO TERTULIANO, VA A SER QUE NO.

Antes de continuar, voy a detenerme en los diferentes «modelos» de posible recuperación.

Ya sabes que la bolsa es un indicador «adelantado» de la economía a pie de calle. Los que saben, dicen que lleva unos 6 meses de adelanto. Vamos a ver qué posibilidades tenemos.

Recuperación en «V»

Tan pronto como baja, sube.

Hace no mucho tiempo tuvimos ocasión de vivir una «V». En Diciembre de 2018 los mercados parecía que iban a desmoronarse. En apenas un mes cayeron casi un 20%. Un par de meses después ya estábamos haciendo nuevos y sucesivos máximos (bolsa americana, ojo).

En este tipo de movimientos no vemos ni causa ni efecto trasladados «a pie de calle». Ni sufrimos los motivos de la caída, ni disfrutamos de la recuperación. La vida siguió con normalidad.

Recuperación en «U»

Esto ya es más peliagudo. Año y pico cayendo (que se dice pronto, pero hay que «vivirlo») y recuperación, lenta, pero «segura». Eso sí, más de 4 años para volver al punto 0. Esta situación SÍ se traslada a pie de calle. No hay más que recordar todo lo ocurrido entre 2008-2010, y lo especialmente duros que fueron esos años (y alguno más) para España. Aquí se nos juntó la crisis financiera con la del ladrillo. De ahí que la situación española haya sido más una «L» que una «U».

La temida «L»

Castañazo, y ahí nos quedamos. Parece que recupera, pero no. Hay «mar de fondo» y mucho que arreglar para recuperar el buen tono. Y años y años después seguimos sin recuperar el punto 0. Lamentablemente creo que estamos abocados a esto.

No sé lo que va a pasar, no tengo ni idea, ni nadie lo sabe. Pero abordando las cosas desde el sentido común, pinta todo muy feo. Para llegar a esta conclusión no me estoy apoyando ni en indicadores ni en razonamientos bursátiles. Hay quien dirá que está todo «descontado». Sinceramente creo que cuando salgamos del shock vamos a tener un «solar» en el ámbito económico-financiero. Y eso no está descontado. Ojalá me equivoque.

 

No voy a entrar en argumentaciones médicas, ya que no soy epidemiólogo ni experto en enfermedades infecciosas (seleccionador nacional de fútbol sí que soy, pero eso lo dejamos para otro día) para justificar que no podemos retomar el 100% de la actividad con normalidad, pero de lo que sí estoy seguro es que esta pandemia va a dejar cicatrices, y no pocas en nuestra manera de comportarnos.

Como sociedad, hemos sentido miedo, y eso pasa factura. Vamos a mirar dos veces antes de cruzar, vamos a evitar ese abrazo y esos dos besos «innecesarios» (o quizás más necesarios que nunca) y en general vamos a ser más prudentes en todos los ámbitos de la vida (por lo menos a corto plazo).

Seguramente nos lo pensemos dos veces antes de cambiar al último modelo de smartphone cuando el que tenemos funciona perfectamente. No lo critico, al contrario, me parece fenomenal. Pero si el dinero no se mueve, salir de esto va a costar más de lo que creemos. Repito, hemos pasado de 100 a 0, y quizás nunca volvamos al 100.

Sumemos. Frenazo al consumo (creo que van a surgir nuevos ahorradores, no hay mal que por bien no venga), frenazo a la actividad económica en general, aumento del paro y una enorme presión fiscal (tiempo al tiempo), ponen las cosas muy pero que muy cuesta arriba.

¿Con este panorama cómo veis el tema de las pensiones? Yo, francamente negro.

Hasta ahora, el espejismo de las pensiones se ha mantenido 1) aumentando la deuda y 2) incrementando la presión fiscal.

La deuda está en niveles estratosféricos, y va a estar en niveles extraestratosféricos (o peor aún, reventamos). Y el incremento de presión fiscal, que va a haberlo, me parece que va a ir para tapar otros agujeros.

No sé si habremos llegado a un punto de no retorno, pero si no hemos llegado, estamos más cerca que nunca.

Y ante esto ¿qué hago?

Tomar responsabilidad. Y hacerlo de forma individual. No esperes a que nadie venga a resolverte el asunto.

Tienes dos opciones. Sentarte, esperar y que alguien nos lo solucione. Ponte cómodo, que igual te cansas. O tomar acción.

Empieza por el ahorro fruto de tu trabajo, y continúa con la inversión. No, no te vas a forrar en 4 días, y posiblemente ya llegues tarde, pero con constancia y tiempo mejorarás MUCHO tu situación.

Conclusiones

A nivel general, lo cierto es que cuando, por fin, logremos acabar con el bicho y se nos pase el estado de shock en el que estamos sumidos vamos a encontrarnos con un problema grave a nivel económico.

Como sociedad, no sabría qué responder. Si esto es un hecho aislado, puede que con el paso de los años volvamos a comportarnos y a relacionarnos como lo estábamos haciendo hasta ahora. Si esto se convierte en «habitual», se acabó la vida tal y como la conocemos. Espero que no ocurra. Y pase lo que pase, siempre, saldremos reforzados.

Y sobre las pensiones… Estaba convencido que de mi generación en adelante no íbamos a ver ni un euro. Esto creo que no ha hecho más que acelerar las cosas y a ti, que estás leyendo esto y tienes unos añitos más que yo, seguramente también te afecte.

Siguiendo Juan Vidal:

Fabricante y coleccionista de activos. Tu sherpa a tus objetivos en juanvidal.es Pensionista a tiempo completo y trader y formador a tiempo parcial.

13 Comentarios

  1. Carlos D.
    | Responder

    Como siempre, un magnífico post Juan. Dicen que a veces se gana y a veces se APRENDE. Por eso, confiemos en que esta bofetada de realidad haga reaccionar a la gente y, una vez salgamos de esta (que saldremos), veamos avestruces solamente en los documentales de La 2 y no al mirarnos en el espejo .
    Salud

    • Juan Vidal
      | Responder

      Hola Carlos.
      Gracias por el comentario. El problema es que el aprendizaje igual se lleva el país por delante… Veremos en qué acaba esto.

      Un saludo!

  2. Jonatan
    | Responder

    Hola a todos, soy nuevo por este blog, y os doy un saludo a todos y esperemos que esto pase pronto, estoy completamente de acuerdo con el articulo y aunque es cierto que nadie sabe lo que va a pasar, si nos hacemos caso de los indicadores que esta dando el FMI de un 8% de caida del PIB, eso nos va a lastrar durante mucho tiempo, creo que en España nunca ha existido una caida tan brutal, por lo que en lo que hablas de la curva de recuperación los expertos dicen que será entre una «V» y una «U», es decir para que nos entendamos como el símbolo de «NIKE», lo que no sabemos cuanto durara la ultima parte, algunos se atreven a aventurar que llegaremos a alcanzar el estado actual a finales del 2021, pero creo que es pronto para aventurarse……en Fin el resumen de todo y por muchas vueltas que demos es que lo que dice Juan de las Jubilaciones, si estabamos asfixiados…pues ahora no lo quiero imaginar……….. y con mas deuda publica no creo que sea la solución……………en fin….Animo y Salud a todos. Enhorabuena por tu blog.

    • Juan Vidal
      | Responder

      ¿Finales de 2021? ¿En España? Esperemos a ver lo que hay cuando esto pase y luego tratamos de adivinar, pero creo que todavía no somos conscientes de la magnitud del lío que se puede organizar.

      No queda otra que dejar pasar el tiempo y ver como se desarrollan los acontecimientos (y tratar de que nos afecte esto lo menos posible).

      Un saludo y bienvenido!

      P.D.: El resto de contenido es más alegre 😀

    • Ricardo C
      | Responder

      Hola Jonatan, has citado que en España nunca ha existido una caída tan brutal. ¿De verdad crees que a nivel mundial crean una crisis, junto con el agravante político (en España y otros países) que haga que los índices S&P 500, Nasdaq 100 … solo bajen un 30% más o menos? Desde mi humilde opinión (ojalá me equivoque) la bajada buena está por venir, lo que no sabemos es si será tan vertical como esta o más pausada.
      Que la recuperación sea en «V» o en «U», yo más bien me inclino como dice Juan, más bien parecida a una «L» (ojalá me equivoque).
      Que los indicadores del FMI nos digan que caerá un 8% el PIB, el tiempo lo dirá, yo ya no me fío de nada, sinó que te comente Juan con el trading aquello que dicen (si no recuerdo mal) que se compra con el rumor y se vende con la noticia.
      Bill Gates, que no es nada simpatizante mío, para mí es más bien el lobo disfrazado de pastor que orienta al rebaño, hace no tantos años nos hablaba de la pandemia que iba a venir. Bien, ya la tenemos aquí. Ahora nos comunica que el próximo virus será más fuerte y devastador. Por desgracia para nosotros en la vida de quienes mandan en el mundo nada es lo que parece. Ojo que no me refiero a Bill Gates. Este tema es muy extenso y sería conveniente que todo el mundo se informase de los intereses, desintereses, etc. de los que mandan en el mundo. Taiwán está excluida de la O.M.S. y curioso que es el país que mejor ha manejado el tema del virus, los países pertenecientes a la O.M.S. han y siguen teniendo problemas.
      Respecto a todos los políticos creo que para España sería mejor que desaparecieran de sus cargos y que estos fuesen ocupados por empleados públicos designados por los ciudadanos, o sea, por sus estudios, capacidades y experiencias profesionales, y NO a dedo.
      Venga ánimo que ya queda menos para las Navidades!!!
      Saludos a tod@s.

  3. Alejandro
    | Responder

    Hola Juan,

    Comparto contigo la visión económica, en cuanto a la negrura. No es una cuestión de conocimiento, sino de sentido común. También comparto la visión de Eduardo, en el sentido de que aparecerán nuevos trabajos (seguramente basados netamente en el negocio digital), como siempre ha sido así en décadas posteriores. Habrá que reinventarse profesionalmente, está claro.

    Lo que no comparto es la visión a nivel sociedad. Creo que el susto se nos pasará en cuanto haya tratamiento y vacuna, y volveremos a ser los de antes. El tiempo lo cura todo, y el ser humano tiene la necesidad del contacto del otro, de socializar, poco a poco volveremos a los antiguos usos y costumbres.

    De los políticos, no espero nada a nivel económico; demostrado está que no son capaces de gestionar ni un euro de manera óptima. Pero al menos espero que se aprendan algunas lecciones a nivel estratégico de esta pandemia.

    Saludos.

    • Juan Vidal
      | Responder

      Hola Alejandro.

      Ojalá tengas razón, sin embargo creo que vamos a necesitar un cambio generacional SIN SUSTOS para volver a ciertas viejas costumbres. Los que estamos viviendo esto en primera persona y «padeciendo» las consecuencias, seguramente nos cueste olvidarlo. Nuestros hijos que pese a que están histéricos (por lo menos es mi caso) lo viven como «vacaciones», seguramente olviden y no sea más que una anécdota.

      Eso sí, como tengamos algún episodio más como este en un futuro próximo o no tan próximo creo que viviremos permanentemente con «la mosca» detrás de la oreja y eso sí afectará a nuestra conducta. Así lo veo yo.

      Un saludo!

  4. Eduardo Reig
    | Responder

    Comparto tu punto de vista, yo ya tengo algún verano acumulado mas que tu, tambien he tenido que sacarme las castañas del fuego y reinventarme más de una vez, es preocupante nuestro futuro como pensionistas, pero me preocupa mucho más el futuro que viene para nuestros hijos, en mi caso hijas, y nietos. Aparecerán nuevos trabajos, al igual que hemos visto en los últimos años, pero ¿cuánto dinero se podrán llevar a casa?.
    Arrastrarán una deuda brutal ya desde antes de nacer, todo porque durante muchos años hemos visto y hemos permitido, (también voy a decir que tenemos pocas herramientas para echarlos), que gente sin ninguna preparación y mucha ideologia haya decidido sobre nuestras haciendas y nuestro futuro, eso si, poniendose unos sueldos que multiplican por diez el de cualquier trabajador.
    Esto que vemos, no es la punta del iceberg, es la cresta.

    • Juan Vidal
      | Responder

      Hola Eduardo.

      Los veranos acumulados son MUY importantes, y muchas veces menospreciados…
      En el caso de los hij@s y niet@s efectivamente, pinta mal, nosotros estamos jugando nuestro partido y ellos tendrán que jugar el suyo. Yo trataré de dejarles el partido encarrilado, que empiecen ganando por 2 o 3 goles, pero la vida da tantas vueltas que no es posible saber como va a evolucionar la vida y la sociedad a dos o tres generaciones vista.
      Y de los políticos… me callo porque si hablo me cierran el blog. Y más ahora en el plan que se han puesto…

      Un saludo!

  5. Pedro
    | Responder

    Hola Juan, la verdad es que la realidad es demoledora, yo espero que con la llegada de algún medicamento que paralice esta enfermedad devuelva a la economía a su funcionamiento, quiero decir que la gente podamos volver a salir a la calle progresivamente y con medidas de protección.
    Por otro lado está lo de las pensiones ; la gran mayoría de los españoles ignorantes que son engañados fácilmente por los politicos populistas que hacen lo que sea por que los voten aunque sea hundir un país o el estado de bien estar, que de momento le dejan la pelota a otros pero que con este contratiempo se va a dilatar y va a ser difícil de reconducir ya que no va a haber tanto emprendedor para tirar del carro mientras otros se conforman con su paga o ayuda sin hacer nada mas que quejarse sobre sus derechos.
    En definitiva, leí hace unas semanas que hay mas gente cobrando del estado que de empresas privadas y eso no puede funcionar a no ser que vayamos al comunismo, si la mayoría de los sueldos son de servicios ,que aunque muy necesarios ,no haya sueldos privados que creen riqueza, es como si mi mujer y yo nos dedicamos en casa uno a cocinar y otro a limpiar, si no hay quien traiga dinero de fuera no podremos vivir.
    Espero que pronto veamos una luz aunque en estos momentos es difícil verla.
    Un saludo.

    • Juan Vidal
      | Responder

      Hola Pedro.

      Está claro, lo primero y más urgente es recuperar la «normalidad» lo antes posible, y eso solo llegará con una vacuna o cura. Mientras no la haya es posible que se lleve a cabo un «desconfinamiento» escalado, pero no será total, a buen seguro será parcial y con sectores gravemente perjudicados.
      Mi opinión es que por un lado o por otro, el modelo de gasto que tiene España va a reventar. O por las pensiones, o por lo que comentas (que es cierto, hay más sueldos que provienen del sector público que del privado) y si no tenemos un «reset» a nivel de país, poco nos va a faltar. ¿Consecuencias de esto? Las desconozco, la verdad, pero esto no es una cosa que pase de un día para otro. Llevamos años sosteniendo cosas insostenibles.

      Que «alegria» de post, verdad?

      Un saludo!

  6. Eduard
    | Responder

    Pues que nos van a reventar fiscalmente hablando estoy contigo, y eso creo que no es bueno para nadie ,pensiones las cobrará Rita.
    El resto ya veremos, depende del rumbo que quieran tomar los políticos pero intuyo que ese rumbo no será el que más no beneficie a nosotros .

    • Juan Vidal
      | Responder

      Hola Eduard.

      Tal cual. Yo confío poco en los políticos en general, siempre he sido yo más de buscarme mis habichuelas…

      Un saludo!

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