¡Hola Fabricante!
Como sabrás (y si no lo sabes date una vuelta por la página «Sobre mi«) la actividad que me roba tiempo diariamente es el trading.
Mi gente más cercana sabe que es una actividad muy muy lucrativa y pese a que hay que lidiar día a día con la incertidumbre, a final de año me proporciona una cantidad de dinero «indecente».
Ademas, muchos de ellos ven lo «fácil» que es. Me ven mirando a 2 o 3 pantallas con gráficos, y de repente le doy al ratón y a los pocos minutos mi cuenta suele haber engordado (de cuando adelgaza se olvidan). Ante esto, estupefactos me preguntan… ¿por qué en vez de inversión inmobiliaria e inversión en bolsa a largo plazo no enseñas esto? ¡Si ganas una pasta y en muy poquito tiempo!
La respuesta te va a sorprender. No enseño trading porque te estaría engañando.
Sí, has leído bien. Y te lo explico enseguida.
El trading no es técnico
Seguro que has visto mil veces la clásica fotografía del iceberg, en la que se ve la parte fuera del agua y la parte sumergida que es 5 veces mayor. Por si acaso, te la pongo aquí.

Esto es exactamente el trading.
Yo te puedo enseñar lo que la gente ve, en dos ratos, te cobro un dineral y me quedo tan ancho. Ademas, te puedo enseñar mi track record para que veas lo que gano, y que está probado que es un método con esperanza matemática positiva y que no te estoy tomando el pelo.
Pero si en tu mochila no llevas todo lo que yo llevo, «lo que hay», te aseguro (y te lo puedo asegurar por escrito y ante notario) que te vas a pulir la cuenta en 4 días. Y por desgracia, mi mochila no te la puedo enseñar ni prestar.
Mi mochila son mis demonios, mis carencias, mis inseguridades, mis miedos. En mi mochila viven el perfeccionismo y la revancha. Tú tendrás tu mochila, y si no aprendes a convivir con ella, y lo que es más importante, detectar cuando tu mochila es la que toma el control para conscientemente arrebatárselo, estás condenado a la ruina.
En cierto modo es una falta de compromiso. Yo no puedo estar día y noche contigo diciéndote «no le des», «solo es un stop, asúmelo», «no te sobreapalanques para recuperar porque la vas a cagar», «sal ya porque esta operación no va», etc.
A mi esto me costó años, y es cierto que hacerlo acompañado de alguien que ya ha pasado por ahí hace todo más fácil, llevadero y rápido pero no es garantía de éxito. El trading no es para todo el mundo.
El trading no es para todo el mundo
Lo siento, no basta con desearlo. Hay que trabajárselo, y mucho.
Y como te he dicho antes, esto no va de números, ni de velas, el trading es un juego 100% mental, y no todo el mundo está preparado. Sin ir más lejos, el Juan de hoy es un Juan completamente diferente al Juan que descubrió el trading. Mi cabeza no estaba preparada para recibir sopapos a mano abierta y curas de humildad día si, día también. Ahí es cuando el 90% de la gente abandona.
También hay una imagen muy distorsionada del trading para el que no lo vive «desde dentro». Piscinas, yates y daikiris mientras se opera en bañador desde una playa paradisiaca rodead@ de modelos. Claro que sí. Y un secreto que no cuenta nadie. Cuando eres «ganador» en el trading, al ordenador le sale un expendedor de billetes de 500 euros. Todo chorradas.
Gracias a esta imagen, todos nos vemos atraídos por el trading buscando dinero fácil y una vida de ensueño – o lo que es lo mismo, tiempo-. Lo que nadie te cuenta cuando empiezas, es que si quieres salir adelante, precisamente lo que necesitas es mucho tiempo y mucho dinero. Mucho tiempo para aprender, porque vas a ver velas hasta que se te caigan las pestañas, y mucho dinero para gastarte en formación y en «donaciones» al mercado que, lamentándolo mucho, son ineludibles.
El trading es un «oficio», muy solitario por cierto, y muy exigente. Te obliga a estar al 100% todos los días. Y todos tenemos días mejores y días peores, pero el mercado no entiende de eso. Si tienes un mal día y tu capacidad de observación (sobre ti mismo) no es la adecuada, o estás espeso o has discutido con tu mujer, al mercado le importa un pimiento y es un tsunami que te arrolla.
Me lo pintas todo muy negro, creo que paso
Es que es lo que hay.
El valor del premio es incalculable, pero el camino es largo y duro (soy un chistoso). Si tu única motivación es el dinero, muy probablemente no lo consigas. Si hay algo más que verdaderamente valga la pena, pelearás lo que haga falta hasta conseguirlo.
¿Y cual es ese premio? Ser casi dueño de tu tiempo. Ingresos elevados. Y una mejora personal y un autoconocimiento que difícilmente alcanzarás en cualquier otra actividad.
La formación en el trading
Con este tema hemos pinchado en hueso.
Conozco de primera mano a mucha gente honrada en la formación. Gente honrada y que gana dinero.
Pero también hay «elementos» con los que dan ganas de irse corriendo. Gente que no ha operado en su vida y venden cursos por miles de euros, aprendices que con más voluntad que conocimiento se meten en esto, «personalidades» de tv que dan vergüenza ajena…
El problema es que cuando somos novatos es muy difícil distinguir los que de verdad saben «de que va el tema», de los que no. Cuando ya tienes «callo», con dos minutos de conversación es suficiente para detectar a alguien que no sabe de lo que habla, pero cuando eres novato es muy fácil engatusarnos con cantos de sirena.
Y más allá del formador, que es crucial, hay que ver como es el programa de formación. Si te venden un curso, y si te he visto no me acuerdo, huye. Si te coge de la mano y te lleva TODOS LOS SANTOS DÍAS (lo que yo ni puedo ni quiero hacer), tómalo como una alternativa. Si tienes dudas sobre algún formador y quieres saber mi opinión, o quieres que te recomiende una formación, escríbeme a hola@juanvidal.es y te ayudaré lo mejor que pueda 😉
Y ni se te ocurra intentarlo solo. Con un poco de suerte solo perderás tiempo, ya que hay tantísima información que es muy difícil separar el grano de la paja.
Vamos acabando, que me enrollo
Si decides embarcarte en esto debes tener una serie de cosas muy claras:
- La meta tienes unas vistas espectaculares, pero el camino es muy duro.
- Encuentra un buen mentor, te ahorrará muchos disgustos y dinero.
- No tengas prisa y rebaja expectativas. Si quieres comprarte un Ferrari mejor atraca un banco.
- Nunca pierdas de vista que, quizás, esto no sea para ti. Esto no es un problema, hay formas igualmente lucrativas de ganarse la vida y ser dueño de tu tiempo (y aquí te voy a enseñar unas cuantas).
- Sé honesto contigo mismo.
- Y por favor, dedica a esto una cantidad de dinero que te puedas permitir el lujo de perder, nunca destines el dinero del colegio de tus hijos ni de la hipoteca.
No he podido ser más sincero, llevo con esto desde el 2006 y me considero autorizado a hablar del tema. Si tienes cualquier duda, o te puedo ayudar en algo, como siempre, a los comentarios 😉
¡Nos leemos!



