Crea tu plan B

¿Cuanto tiempo te dedicas a ti mismo? Crea tu “Plan B”

Categoría: Desarrollo Personal | 0

¿Cuanto tiempo te dedicas a ti mismo? ¿Te has hecho esta pregunta alguna vez? ¿No? Pues mal hecho.

Vivimos atropellados, todos, del primero al ultimo.

Los que trabajan por cuenta ajena tienen unos horarios tercermundistas. Los que trabajamos por cuenta propia, o hacemos más horas que un reloj o no nos salen los números.

Los que tenemos familia, tenemos responsabilidades, niños de los que ocuparnos, padres a los que prestar atención y quehaceres extralaborales ladrones de tiempo.

Acabas el día, te desnucas en cuanto te dejas caer en la cama y al día siguiente más. Y así, de lunes a viernes, algunos incluso sábados y domingos.

¿Y cuándo te ocupas de ti? ¿Los fines de semana? ¿Nos reímos todos un poquito o no hace falta?

Como te he comentado en otro post, tú eres tu mejor inversión, así que tienes que cambiar esto sí o sí.

Yo he estado ahí, créeme, trabajando entre 12 y 14 horas diarias y creyéndome el rey del mambo, hasta que todo explotó.

Es cierto que los que trabajamos por cuenta propia tenemos más libertad de movimientos que los que trabajáis por cuenta ajena, asi que tenéis que encontrar tiempo donde aparentemente no existe.

Y mi consejo es una desconexión paulatina, un plan B. Lo de tirarse a la piscina del emprendimiento vacía está muy bien para las películas y para las charlas, pero la valentía y la – en ocasiones – insensatez no llenan la nevera. ¿Puede ir bien? Claro que sí. Pero si en condiciones normales ya es complicado, con la presión añadida de que no podemos errar el tiro, estamos comprando boletos para el fracaso.

La suerte que tenemos es que hoy más que nunca, es muy fácil emprender. Perdón. No es fácil. No hay barreras de entrada, esto es mucho más correcto. Tan solo necesitamos un portátil y conexión a internet.

Ahora es cuando te cuento que empiezas a dedicarle una horita al día, empiezan a llegar tus primeras ventas (de lo que sea), en medio año te permites el lujo de despedir a tu jefe (esto me encanta) y en dos años, después de duro trabajo (pero sin estresarnos demasiado, que la vida son dos días) forrado.

Pues va a ser que no. Si eso es lo que quieres leer te puedo recomendar un par de blogs, pero aquí no.

La única manera de sacar adelante un “intento de proyecto” que nazca de tus horas libres y esté funcionando durante bastante tiempo sin darte un euro es que realmente te apasione lo que haces.

Monetiza tus pasiones

Lo se, es muy fácil decirlo e infinitamente difícil hacerlo. No voy a ser yo quien te ayude a encontrar tu pasión, tu talento, en lo que destacas. Hay gente más preparada que yo para eso, pero tengo claro que es el camino.

Con 20 años descubrí que me apasionaban los mercados financieros y no paré de dar cabezazos contra la pared hasta que lo conseguí. Miro atrás y hay cosas que hubiera hecho de otra manera, quizás no hubiera hecho un “all in” (quizás no, seguro), pero ya está. No tiene remedio. Tú sí puedes elegir como actuar.

Convierte tu pasión en un “mini job”, como servir copas en un bar durante el fin de semana cuando eras estudiante. Ese mini job no debería convertirse en tu ocupación principal, al menos por el momento (recuerda, hay que hacer como mínimo tres comidas diarias), si no darte un desahogo necesario para o bien ahorrarlo y poder hacer algo “más grande” o bien permitirte negociar una reducción laboral para ir casi a full con tu proyecto.

Son ideas para empezar y que empieces a dedicarte tiempo a ti mismo. Hay otros caminos, pero esos caminos debes descubrirlos y trazarlos tú, ya que cada caso es único.

Revisa tus finanzas personales

Esto es de perogrullo y nunca lo hacemos. Muchas veces, atropellados por el día a día no nos paramos a ver por donde se escapa nuestro dinero. Es bastante habitual escuchar a gente que está enganchada a su trabajo por una simple cuestión económica. A uno o dos meses de la quiebra técnica. ¿Te has planteado que quizás estés gestionando mal tu dinero?

¿Y si con algunos cambios (y esfuerzos) fueses capaz de ahorrar una cantidad mensual? ¿Y si con ese ahorro en un par de años has sido capaz de reunir un “fondo de emergencia” y una cantidad para vivir sin necesidad de trabajar algunos meses? Seguramente verías la vida, y tu trabajo con otros ojos. A lo mejor esa ansiada reducción de jornada para disponer de más tiempo para ti está al alcance de tu mano. O tratar de negociar un teletrabajo con un ligero decremento de la contraprestación económica (y de tus gastos de desplazamiento también… 😉 ).

Son ideas, ahí las dejo…

Conclusiones

A día de hoy, no hay día que no lea, que haga algo de deporte, que me tome mi tiempo para cocinar (y no meterme entre pecho y espalda el primer prefabricado que encuentre en el super), y como todo el mundo, tengo días en lo que por circunstancias, voy literalmente de cabeza, pero al final siempre es una cuestión de prioridades.

Durante años, mi prioridad fue fabricarme este estilo de vida. Te confieso que hubo momentos en los que incluso me sentí cómodo en la vorágine de jornadas maratonianas, pero sabía que a largo plazo no era el camino. En mi caso el desencadenante fue mi hija, para ti quizás sea otro, pero empieza a pensar en el estilo de vida que te gustaría llevar y a planificar los pasos que tienes que dar para conseguirlo.

Recuerda, objetivo → planificación → acciones → resultados.

Siguiendo Juan Vidal:

Fabricante y coleccionista de activos. Tu sherpa a tus objetivos en juanvidal.es Pensionista a tiempo completo y trader y formador a tiempo parcial.

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