Comprar o alquilar

El alquiler no es para todo el mundo

¿Has visto que bien? En el titulo del post ya te pongo la conclusión y mi opinión. Más no se puede pedir. Hasta la semana que viene… Noooo, venga te voy a desarrollar un poco mi idea. En muchos casos (la mayoría), pese a la creciente tendencia actual, vivir de alquiler no es la mejor opción.

De dónde venimos

Vamos a ponernos en situación. En España venimos de una burbuja inmobiliaria (y de todo) que afortunadamente explotó. Digo afortunadamente pese a que se llevó la economía de muchas familias por delante, porque cuanto más tardara en explotar, peor hubieran sido las consecuencias.

En esa falsa bonanza, quien no se compraba un piso era poco menos que un tonto. Los pisos siempre subían y vivir de alquiler era tirar el dinero. Los bancos daban crédito fácil, no solo para el piso, con la hipoteca iban el piso, los muebles, el coche y las vacaciones. Claro que sí, que nos lo hemos ganado.

Y de repente, un día… PUM. El castillo de naipes en el que vivíamos se desmorona de la noche a la mañana. Explota la burbuja inmobiliaria… y la financiera. Lo que viene después ya lo sabéis. Constructoras dejando colgadas a particulares con viviendas a mitad construir y que nunca se acabarán. Todo el sector de la construcción al paro y todo lo que ello conlleva. Impagos, desahucios y quiebras familiares. Familias a las que le quitan el piso y todavía les queda una deuda millonaria por pagar (recuerda, el coche, los muebles y las vacaciones). Bancos rescatados con nuestros impuestos… Una delicia.

Dónde estamos ahora

De aquellos fangos vienen estos lodos. Hemos salido del hoyo… haciendo más grande el agujero. Pero a nivel “particular” no estamos padeciendo todavía las consecuencias.

Consecuencia de todo esto, nos encontramos ahora con diversos perfiles… Si eres de la Generación X “tardía” (de 1975 a  1981 aproximadamente) hablamos el mismo idioma. Viviste toda esa burbuja en primera persona e incluso es posible que estés “empantanado” con una hipoteca sobre un inmueble muy por encima de su valor actual de mercado.

Si eres de la Generación Y (los famosos millenials, de 1982 al 2001) o de la Generación Z (del 2002 en adelante), pasarías de puntillas sobre esto. Quizás estabas en la universidad, en el cole o jugando a las canicas. Seguramente conozcas a gente mayor que tú a la que le ha pillado el toro pero por cuestiones coyunturales tuviste la suerte de no caer en el mismo agujero. Pero tenéis otro problema por delante… Igual o incluso peor.

Todos los que os estéis incorporando al mercado laboral ahora, estaréis teniendo muchas dificultades para encontrar un puesto de trabajo. Ojo, un puesto de trabajo, no digo ni bien pagado ni que os “llene” como personas, hablo de pagar facturas y comer. Si a esto le sumamos que la vida estudiantil cada vez se prolonga más, ya que después de la carrera lo correcto es hacer 16 masters, 3 MBA y el doctorado (los de economía últimamente están baratos), la incorporación a la vida laboral es muy tardía. Y nos encontramos con eternos-estudiantes-super-preparados de 35 años todavía viviendo en el hogar familiar. No es que les encanten las lentejas de mamá, es que NO PUEDEN EMANCIPARSE.

Pero bueno, no vamos a ponernos en el peor de las casos. Todavía hay gente a la que le va bien, consigue un buen puesto de trabajo e ingresos estables. Hay emprendedores, nunca ha sido más sencillo (que no fácil, ojo) emprender. Por cada una que va bien hay 10 que salen mal, pero esto es, ha sido y siempre será así.

El caso es que todos estos irreductibles galos, escaldados por lo que han visto que ha vivido la generación anterior a la suya y que, aunque nos vendan lo contrario, el acceso al crédito no es fácil, se ven obligados a vivir de alquiler. Y esto, per se, está bien. No nos casamos con nuestro banco ni nos obligamos a pagar una autentica fortuna en intereses sobre una vivienda, seguramente, sobre valorada. Pero hay que analizar un poco más allá.

Algo que chocaba de frente con nuestros valores hace tan solo una década (recuerda, alquilar es tirar el dinero), ahora es casi una cultura.

A dónde vamos

Pues la cosa está fea.

Vamos hacia pensión cero. Vale, me he pasado de dramático, mientras quede un solo trabajador cotizando, habrá algo que repartir. Pero estaremos de acuerdo en que esta estafa piramidal que tenemos montada llamada sistema de pensiones está cuanto menos pendiente de un hilo. Si las pensiones de nuestros mayores hoy por hoy son para llegar justitos y haciendo malabares, el día de mañana, a nosotros, no nos va a llegar ni para pagar el recibo de la luz. ¿Cómo vamos a continuar pagando un alquiler cuando finalice nuestra vida laboral?

Es una realidad que para cambiar esta situación hay que empezar a trabajar YA, no esperar a que llegue el problema, en ese momento ya no tendrá solución. Y es una realidad, que la gente, en general, no está haciendo los deberes.

El concepto de vivir de alquiler para alguien como yo, y seguro que tú, queridísimo lector, es positivo. ¿Por qué? Porque estamos centrados en construir activos para no depender de nadie el día de mañana. Pero no es el caso del español medio, que vive a dos nominas de la ruina.

La hipoteca y el matrimonio con el banco, más tarde que pronto, acaba muriendo de vieja, y esto nos garantiza en el peor de los casos que el día de mañana tendremos un hogar “donde caernos muertos” y no depender de la pensión (si es que tenemos) para ello. De la pensión, o de no jubilarnos nunca.

Y esta reflexión te la hace uno que es propietario de una casa sin ningún tipo de cargas.  Sin embargo, si pudiera retroceder en el tiempo, te aseguro que hubiera cambiado el orden de los factores, porque en las finanzas, el orden de los factores SI altera el producto. Primero hubiera conseguido mis objetivos (ademas tres o cuatro años antes) y después la casa.

¿Por qué hemos llegado a esto?

Aquí sí que está claro. Por la falta de educación financiera. Fin de la cita.

No quiero ponerme conspiranoico, pero no interesa que tengamos cultura financiera. Es una forma de tenernos pre-ocupados por nuestra economía, sin saber que hacer para salir de la carrera de la rata, y no nos paremos a pensar en otras cosas. Sobre esto ya comentamos algo en este post.

En cualquier caso, más allá de lo que interese o no a las instituciones, no deja de ser culpa nuestra. Somos los únicos responsables de ser incultos financieramente hablando. A un click de ratón tenemos acceso a toda la información necesaria para ser libres financieramente. Hay infinidad de libros sobre el tema. Blogs como este, el del vecino y el de más allá que me da mil vueltas. Luego ya depende de cada uno de lo que esté dispuesto a hacer o no. Ahí es donde está la diferencia, en lo que hagas, no en lo que sepas.

Conclusiones

Que empiece el linchamiento.

Si eres un fabricante de activos, efectivamente, vivir de alquiler es una fantástica opción. Pero si no lo eres, como la gran mayoría de las personas, creo que una hipoteca, dentro de lo malo, es lo menos malo.

Se que este post entre gurús (autoproclamados) de la educación financiera va a ser muy criticado (si es que lo leen, cosa que dudo), pero párate a reflexionar un instante. Si no tienes activos que te generen ingresos, ¿quién va a pagar tu alquiler cuando dejes de trabajar? ¿Tu no-pensión? No.

Soy consciente de que luce mucho decir que viviendo de alquiler no tenemos coste de oportunidad (dudo que más de uno que lo dice sepa lo que significa). También luce mucho decir que somos libres. Que no engrosamos la cuenta de resultados de los bancos. Que nos dan igual los tipos de interes, etc. etc. pero si no estás fabricando tu pensión, es la menos mala de las soluciones para tener una vivienda el día de mañana sin necesidad de estar trabajando hasta los 80 años.

No es el tipo de post al que estás acostumbrado, y la conclusión menos, pero es como lo veo. Si crees que estoy sufriendo las consecuencias de la falta de sueño o que no me llega suficiente sangre al cerebro, házmelo saber en los comentarios, ¡y si estas de acuerdo conmigo, también!

¡Nos leemos!

Siguiendo Juan Vidal:

Fabricante y coleccionista de activos. Tu sherpa a tus objetivos en juanvidal.es Pensionista a tiempo completo y trader y formador a tiempo parcial.

2 Comentarios

  1. Alexis
    | Responder

    Hola Juan,

    La verdad es que estoy totalmente de acuerdo con tu planteamiento.

    No todo el mundo tiene las mismas necesidades, capacidades, medios, voluntad, educación financiera, etc.

    Por tanto, cobra mucho sentido tu reflexión.

    Además, en esta vida no hay nada absoluto y generalizable para todos, de modo que chapeau.

    Acabo de descubrir tu blog con este artículo, una buena forms de empezar 😉

    Coherencia es lo que falta en este mundo y este artículo tiene mucha.

    Un saludo,

    Alexis.

    • Juan Vidal
      | Responder

      ¡Hola Alexis!
      Muchas gracias por tu comentario, yo sí que te tenía “fichado” 😉

      Efectivamente, como dices, no se puede generalizar, cada caso es cada caso, y en decisiones tan importantes como esta hay que alejarse de las “modas” (ahora es vivir de alquiler) y analizar tu situación.
      El problema viene cuando, o bien por falta de conocimientos, o bien porque vivimos “atropellados” por el día a día, no nos paramos a hacer ese análisis y actuamos por pura inercia.
      De ahí esta reflexión.

      ¡Un saludo!

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